Entrevista: «Durante mi etapa en el CRAE me di cuenta de que me quería dedicar a ayudar a los otros»

Entrevista: «Durante mi etapa en el CRAE me di cuenta de que me quería dedicar a ayudar a los otros»

Entrevistamos a Laia, una chica de 21 años que está haciendo prácticas de Integración Social en el Centro Residencial de Acción Educativa Mas Sant Jordi. Durante su etapa de adolescencia pasó por este mismo centro del CFP y después por los pisos para jóvenes que gestiona la entidad. Ahora ella está en el otro lado del servicio ofreciendo soporte a los educadores que anteriormente habían sido sus tutores. Nos explica cómo fue su experiencia durante su paso por estos recursos y cómo decidió su vocación profesional. 

 

¿Cuándo entraste en el Centro Residencial de Acción Educativa Mas Sant Jordi? 

Entré a los 11 años. Mis padres no se podían hacer cargo de mí. Mi padre trabajaba mucho y nunca estaba en casa y mi madre tenía un problema. Los abuelos tampoco podían estar por mí y los Servicios Sociales del Ayuntamiento decidieron que tenía que estar en el CRAE. Viví aquí durante 5 años, hasta que hice los 16.

 

¿Te acuerdas de los primeros días de tu estancia en el centro? 

Sí. Al principio era un poco extraño, porque no conocía a nadie. Después la situación se fue normalizando. Cada vez me fui sintiendo más cómoda, aunque a veces la relación con los otros chicos del centro era un poco difícil. Yo era muy tímida y influenciable y esto no me favorecía. .Con los educadores en cambio, tuve muy buena relación. Recuerdo especialmente a Lídia Rubió, que fue una de mis referentes.

 

¿ Por qué te fuiste del CRAE? 

Porque solamente podía estar hasta los 16 años. Después estuve en otro centro hasta ser mayor de edad. En aquel otro sitio no me sentí demasiado bien. Cuando hice 18 años pude ir a uno de los pisos para jóvenes que gestiona el  Centre de Formació i Prevenció.

 

¿ Y cómo fue la experiencia de estar en el piso? 

Pues por un lado bien y por otro no tan bien (ríe). Al principio estuve sola en un piso y tenía mis rutinas. Después entró otra chica y fue un poco como volver al CRAE. La convivencia tiene estas cosas. No es lo mismo estar tu solo, que limpias a tu gusto, tienes tus cosas ordenadas tal y como quieres, etc. Al final estuve dos años hasta que alquilé una habitación por mi cuenta, que es donde estoy ahora.

 

Durante tu etapa en el CRAE y en el piso, ya tenías decidido tu futuro profesional, ¿Verdad?  

Más o menos. Al principio entré muy joven y no tenía muy claro a qué me quería dedicar. Pero después, durante mi etapa en el CRAE me di cuenta de que quería dedicarme a ayudar a los otros. Entonces cuando terminé la ESO, hice un Ciclo de Grado Medio de Dependencia y actualmente estoy haciendo prácticas aquí para sacarme el Grado Superior de Integración Social. Me falta un año para acabarlo y después quiero ir a la universidad a hacer el Grado de Educadora Social.

 

¿Por qué escogiste el CRAE para hacer prácticas? 

Lo pedí yo. En el instituto te proponían alternativas pero tu podías escoger el centro que quisieras. Quería venir aquí porque yo había estado como alumna y porque también me interesaba trabajar en un centro de menores. Creo que ahora es el momento de devolver la atención y la ayuda que me dieron a mi.

 

Últimamente ha habido bastante controversia sobre la manera de actuar de algunos educadores en este tipo de centros. Me refiero al documental «Desemparados» que emitió hace unas semanas TV3. ¿Qué opinas? 

No he visto el documental pero entiendo que habla de maltratos. De todas maneras, en el CRAE yo no he vivido nunca ninguna situación así. Se tiene que entender que a veces la única manera de frenar a un chico o chica muy nervioso es mediante la «contención», pero incluso esta medida aquí no es demasiado dura ni frecuente.

 

¿Cómo crees que es en realidad el trabajo de un educador o educadora social? 

Es un trabajo muy complicado aunque a veces desde fuera no lo parezca tanto. Se debe tener mucha responsabilidad, paciencia y empatia. Pero a la vez conlleva mucha satisfacción. Yo he visto el trabajo que hacen desde las dos perspectivas, la de alumna y la de educadora. Es por esto que conozco las dificultades que tiene.

 

¿Qué les dirías a los chicos y chicas que ahora mismo están en el CRAE o en cualquier otro servicio tutelado?

Les diría que entiendo que muchas veces los educadores se hacen pesados y también entiendo que ellos pueden estar cansados o frustrados. Aun así, mi consejo sería que intenten comprender que los educadores no hacen las cosas para castigarlos sinó porque es lo mejor para ellos y ellas.

 

¿Tu también pensabas así antes? 

En parte sí.  Yo era muy diferente antes. Pero gracias a mi experiencia me fui dando cuenta que nadie gestiona mi futuro para mí. Me podían ayudar, pero era yo la que tenía que decidir mi vida. Cambié el chip y me convertí en una persona más responsable y segura de mí misma.

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