Fundació Setba entrevista a David n’Dongo para recordar la estancia «Natura es cultura»

Fundació Setba entrevista a David n’Dongo para recordar la estancia «Natura es cultura»

Fundació Setba organiza anualmente una estancia en Manresa en la que se realizan actividades artísticas en contacto con la naturaleza.

Durante un mes, cada semana una entidad disfruta de la experiencia. “Natura és cultura” está abierta a todas las entidades de Cataluña que atienden a personas con diagnósticos de salud mental. La selección de las que irán se hace por sorteo ante notario.

Un retiro artístico en el que los asistentes conocen personas afines a ellos/as y se vinculan con el arte y la naturaleza. Un proceso de enriquecimiento personal y la oportunidad de cambiar hábitos y respirar aire puro.

Las creaciones que se realizan en  “Natura és cultura” culminan con una exposición en el Museo Comarcal de Manresa.

El pasado septiembre David n’Dongo, paciente con un largo recorrido en varios servicios del CFP y artista muy activo del  programa Alterarte disfrutó de la estancia en “Natura és cultura”.

En su caso, la creación artística consistió en trabajar con el artista Quim Moya, propietario de la residencia Cal Gras y en pintar un bosque con ojos, una obra  contextualitzada en “la mirada” como tema de fondo. Para hacerlo David y el resto de asistentes aprendieron técnicas nuevas creando en un espacio compartido por artistas profesionales.

Fundació Setba ha entrevistado a David para que explique su experiencia.

David recuerda que cuando Blanca, la educadora responsable de Alterarte, le propuso de asistir a la estancia se encontraba en una buena temporada y que le hizo mucha ilusión. Lo que encontró más interesante fue el tema del proyecto y el hecho de hacer una estancia artística y aprender cosas nuevas del arte.

El proyecto consistió en trabajar sobre un tronco pintado y después ir al bosque a pintar un árbol cada uno, le hicieron fotos y finalmente crearon un vídeo que se pudo ver en Manresa.

Lo que más le impactó fue la paz y la tranquilidad, el silencio y el sonido de los pájaros de la montaña. “Era como estar en las nubes», añade. 

A medida que avanzaba el proyecto David se sintió más motivado y con ganas de aprender de esta nueva experiencia y de disfrutar de todo lo que hacía. Así, también veía a los compañeros contentos y a gusto.

David explica que cuando acabó el proyecto se sentía más tranquilo y tenía muchas ganas de pintar y dibujar y que, gracias a la estancia, empezó a salir a correr por el pueblo y por los alrededores y a ir a pintar. 

Para David, “Natura és cultura” fue una gran experiencia, le aportó paz, tranquilidad, hacer un paréntesis en su día a día y mejorar su motivación e ilusión compartiendo ratos haciendo aquello que más le gusta: realizar creaciones artísticas.

Un testimonio que evidencia que el arte puede ayudar a mejorar el estado anímico y la motivación a las personas con trastornos mentales. 

“Natura és cultura” es una gran iniciativa. Estamos seguros/as que será muy positivo para todas las personas que puedan disfrutar de la experiencia como David.