«Yo me he recuperado gracias a la familia, la medicación, el CFP y mi actitud»

«Yo me he recuperado gracias a la familia, la medicación, el CFP y mi actitud»

Por Carla Cruells, responsable de Comunicación del CFP

 

Perfil: Oscar ha formado parte del equipo de Espacios Naturales y Soleres durante cinco años. Pero su relación con el CFP se inicia mucho antes: el 2013. El suyo es un proceso de recuperación con todas las letras. Ha sido atendido desde el SRC y el servicio Prelaboral antes de formar parte del equipo comercial. Ahora mismo, Oscar ya no es trabajador del CFP pues hace un mes ha empezado un ilusionante proyecto: una nueva vida en la Seu de Urgell.

 

Experiencia en recursos del CFP

Siempre intentamos explicar la transversalidad de los servicios  del CFP, entendiéndola como un conjunto de recursos coordinados para ofrecer una atención integral a personas con una problemática de salud mental. Creemos que tu experiencia personificaría de manera ideal lo que queremos decir.

¿Nos podrías explicar el recorrido que has seguido en estos ocho años compartidos?

Llegué enfermo, todavía, y pasé por un proceso complicado. Todo me costaba mucho, incluso levantarme solo. Me ofrecieron venir al servicio Prelaboral. Al principio no tenía ganas de nada. Poco a poco, me fui motivando porque me di cuenta de que los compañeros y educadores me sacaban una sonrisa y que los trabajos que hacíamos eran gratificantes. Por ejemplo, hacíamos una hucha o una rosa de metal en talleres y después se la daba a mi madre. Así, poco a poco le fui cogiendo el gusto.

De hecho, yo de pequeño siempre había querido trabajar, hacerme mayor…lo normal. Pero cuando apareció la enfermedad todo fue atrás. Por suerte, poco a poco me fui recuperando. Entonces llegó la oportunidad de trabajar en Solares. Al principio me costó mucho, pero varias personas del CFP me ayudaron a seguir y al final conseguimos que viniesen cada día, que trabajase como los otros… y hasta ahora.

¿Qué es lo que te resultaba más complicado?

Levantarme era complicado. No tenía fuerza ni ganas y era una lucha. Y, de golpe, todo fue más fácil. Lo más difícil de todo fue coger conciencia de la enfermedad. Darme cuenta de lo que significaba lo que tenía y aprender a ayudarme a mejorar. A mí lo que más me ha costado ha sido esto porque, al final, el resto como las paranoias, con la medicación o haciendo deporte o lo que sea, se va hiendo pero los hábitos normales es lo que te tienes que trabajar mucho.

¿Antes de Prelaboral estuviste en el Servicio de Rehabilitación Comunitaria, verdad?

Sí. Durante aquel tiempo sí que tuve algunos ingresos, cuando tenía 19 años fue el último y ya vine al Prelaboral. Ahora tengo 25 años, ya llevo tiempo estable. La enfermedad me vino a los 15 años y quizás cada año tenía que volver al médico porque claro…tampoco era muy consciente de lo que tenía y todo era muy diferente. Antes luchaba por no ir al médico y la última vez ya era yo que le decía a mi madre: «Llévame al médico que no me encuentro bien».

Esto es la aceptación quizás, ¿no?

Sí, es la aceptación. Sabes que tienes el problema y que si no tomas medidas acabarás peor. Y al final te perjudica a ti y al resto, sobre todo a tu familia. Lo haces lo mejor posible para no ‘liarla’.

¿Qué destacarías de cada una de tus etapas?

Yo me quedo con lo mejor. De lo peor he aprendido, pero yo me quedo con la etapa de Solares que es lo que me llevaré para toda la vida.

Todos me han tratado como una persona normal. Han estado por mí cuando lo veía todo negro y me han dicho «Escucha que hay matices, ¿Sabes? Hay otros colores, no todo es negro». Todos, desde los encargados hasta los operarios como yo,  el Michael, el Seydou…

 

El proceso de recuperación

Hablando con las personas que te han acompañado en este proceso, valoran mucho tu recuperación. ¿Qué elementos crees que han sido vitales para que haya sido así?

Yo me he recuperado gracias a la familia, la medicación, el CFP y mi actitud. Sin mi familia yo no me hubiese levantado. Ella me empujó y ayudó en todo. El CFP porque si no hubiesen tenido la paciencia conmigo que han tenido y hubiesen hecho todo lo que han hecho yo tampoco hubiese salido, en definitiva, de donde estaba. La medicación porque es lo que me ha permitido estar estable. Y yo, porque si no hubiese dicho «Es que yo estoy enfermo» me hubiese quedado así, por mucho que los otros me hubiesen ayudado.

Te has ofrecido para explicar tu experiencia a personas que se encuentran en proceso de recuperación. ¿Nos podrías hacer cinco céntimos de lo que te gustaría decirles?

Les diría que lo que nos ha tocado es muy difícil y muy poca gente lo puede entender pero que hay soluciones y que se sale. Con ganas, con fuerza de voluntad, intentando mejorar los errores y ver como poder estar mejor que ayer. Y los motivaría a trabajar y a hacer deporte. A mi estas dos cosas y rodearme de gente positiva me fue muy bien.

¿Qué papel ha jugado para ti el deporte?

A mí el deporte me ha ayudado mucho. A nosotros siempre nos han dicho, y es verdad, que nos va genial el deporte. Con la esquizofrenia es muy importante que no te encierras, que quieras salir, que salgas. Sobre todo que salgas.

 

Tu experiencia en el servicio de Mantenimiento de Espacios Naturales y Solares

¿Qué hizo que decidieras iniciar tu proceso de inserción laboral? ¿En qué momento te sentiste preparado para trabajar?

Me sentí preparado para trabajar cuando tuve ganas de conseguir mi sueño: tener una vida normal otra vez. Tener mi trabajo, mi novia, mi coche, quizá en un futuro tener hijos y cuidarlos…Vaya, lo más normal posible.

Nos podrías explicar tu día a día en el servicio de Mantenimiento de Espacios Naturales y Solares y qué has aprendido?

A las 8 íbamos al taller y definíamos el día con los compañeros o preparábamos alguna máquina y, una vez hecho, íbamos al solar a trabajar. El trabajo es desbroce o recogida de basura y también hacemos algunos privados relacionados con la jardinería. Por ejemplo, antes de verano hemos hecho puesta a punto de fincas privadas.

He aprendido muchas cosas, tanto personalmente como laboralmente. En la parte laboral a tener una rutina, trabajar, ganarme yo el dinero, saber como trabajar y qué gusta y qué no en un trabajo. En el terreno personal he aprendido a ver las cosas más positivas, trabajar más en mí misma y ver que de los errores se aprende porque yo antes cometía un error y me derrumbaba. También he aprendido mucho en la parte sentimental.

¿En la parte sentimental també?

Sí, la parte sentimental me preocupaba. He aprendido muchas cosas como que todo el mundo ha tenido sus relaciones tóxicas y claro…yo pensaba: «Por qué yo? Nunca tendré novia.»

La realidad es que cuando tienes esquizofrenia estás estigmatizado. La gente se asusta. Yo lo que hacía es que quizás conocía una chica y al cabo de un mes le decía lo que tenía porque, si la relación iba adelante, tenía que saberlo. Después decidí que me esperaría un poco más porque me conociesen y, si no gustaba, pues no pasaba nada. Antes lo pasaba mal porque no me quiería tanto. Ahora me quiero. Entonces si me dejaban por esto entonces ya no me sentía mal: no es culpa mía ni puedo hacer nada. Esto me ha tocado y tengo que luchar.

 

Futuro y valoración de la etapa en el CFP

Te vas de tu origen para iniciar una vida en pareja en la Seu de Urgell. ¿Cómo enfocas este cambio vital?

Lo enfoco muy bien. Tengo miedo y nervios pero dentro de lo normal ante un cambio de vida. Con mi pareja lo tenemos tan claro y estamos tan contentos de hacer este paso que lo llevo muy bien. Ya llevábamos tiempo esperando la oportunidad de trabajo y ahora ha llegado. Lo que me da más miedo es el trabajo nuevo, la gente que pueda conocer allí…Y todo esto. Veo este cambio como una cosa muy positiva.

¿Cómo resumirías toda tu estancia en el CFP?

Lucha, cambio, aprendizaje, querer. Todo. ¡Ha sido muy guai!

Y, sobre todo, que me lo he pasado muy bien. Vas a trabajar y trabajas pero te lo pasas muy bien con ellos. Son gente que vale la pena conocer. Si pudiera traspasarlo todo allí lo haría. Han sido muy buenos compañeros y me han querido mucho. En general en el CFP me habéis ayudado mucho.